miércoles, 4 de junio de 2008

La radio. Vida en estado puro

La radio es el sonido de la vida. Es directa, seductora, ágil e inmediata. La radio es verdad. No descubro nada con esto, pero me gustaría hablar de la radio desde dentro, desde sus tripas. El acto de entrar en un locutorio y sentarse ante un micrófono es, simplemente, mágico. La verdad es que aún no he podido comprender qué extrañas fuerzas se conjugan dentro de un estudio, pero cuando se enciende el piloto rojo y tomas aire para empezar a hablar, algo se transforma dentro de tí. Estás sola, pero sabes que tu voz llega a un sinfin de gente, y eso es, a partes iguales, intenso, excitante y conmovedor. Una gran locutora (y maestra) me dijo una vez que la radio es como una adicción, que te atrapa sin darte cuenta, y cuando intentas dejarla es demasiado tarde para hacerlo con facilidad. Por algo, entre la gente de este medio, hablamos del "mono" de radio. Yo añadiría que además de una adicción, la radio es ese amante perpetuo con el que siempre acabas regresando, y que, aunque muchas veces no te corresponda, sabes que es el mejor con diferencia.
Finalmente, me apropio de las palabras de Ted Stryker “lo maravilloso de la radio es que nadie sabe qué llevas puesto”.

1 comentario:

Anónimo dijo...

SE NOTA QUE AMAS LA RADIO,HABLAS CON PASIÓN DE LA ES TU PROFESIÓN , ESO ESTA MUY. QUE SIGAS TRABANDO CON ESA ILUSIÓN QUE TE CARACTERIZA..