
Los jueves en la radio suele ser un día movidito. Esteban prepara el "Por fín, fin de semana", yo habitualmente grabo a partir de las dos alguna edición de "El Espejo", y comenzamos a dejar todo planificado para el fin de semana. A eso se añade que los últimos jueves de cada mes hay pleno ordinario en el Ayuntamiento, que nosotros transmitimos en directo. Suele comenzar a las seis de la tarde, pero nunca sabemos a qué hora termina. Así que prueba línea, llama a la rdsi, la señal es mala, no te oigo... y todos esos imponderables que siempre ocurren quince minutos antes del directo pero que misteriosamente se solucionan a 30 segundos del comienzo de la emisión. Esto es un hecho probado científicamente en todos los medios de comunicación.
La cuestión es que a pesar del estrés y el ajetreo de los jueves en la radio, creo que para todos es un día especial. Solemos comprar comida preparada que compartimos, y durante ese rato hablamos de lo divino y de lo humano. Es un ejercicio de convivencia con los compañeros bastante agradable, al menos para mí.
Pero lo mejor que ocurre los jueves es que tenemos la tertulia "Palabras Mayores". Es uno de los espacios de esta emisora de los que más orgullosa me siento. Se trata de una tertulia sin pretensiones, en la que tres personas mayores comparten sus recuerdos y sus vivencias en la Candelaria de hace unas cuantas décadas.
Siempre le digo a Gema, que es la conductora de este programa, que la envidio por poder hacerlo, y pienso que me gustaría mirar a escondidas, a través de una pequeña ventanita, lo que nos cuentan doña Laura, Sasá y don Manuel: sus andanzas y experiencias de juventud en un tiempo muy duro, plag
ado de necesidades y restricciones. Es un placer ver a doña Laura cantando una vieja lección aprendida en el colegio, o tapándose la boca porque no puede aguantar la risa recordando cómo la picaban las pulgas ("porque en aquella época no había nada pa matarlas"), o Sasá, con esa memoria prodigiosa, contándonos quién cuidaba el pozo de no sé dónde, o a don Manuel todo prudencia, un caballero de los de antes, indicándonos los rituales que se hacían en la noche de San Juan.Yo creo que ellos disfrutan viniendo este ratito a la radio y reencontrándose con esa juventud tan dura pero que recuerdan con tanto cariño y a veces con tanto humor. Esto suele ocurrir cuando las experiencias vividas se pasan por el filtro del tiempo y de la sabiduría.
Yo agradezco a los tres que se tomen la molestia de acudir siempre puntuales a su cita en el programa, porque todo lo que nos aportan es impagable.

2 comentarios:
Vuelve ardiendo el verano
en estas brasas de infancias,
arden las estrellas en su cielo de carbón,
arden los montes,
la sed del fuego.
Arden nuestros cuerpos acostados
en las arenas de las playas,
arde el centro de nuestro mundo,
ardiendo nuestros ojos,
buscando consumirse en el oleaje.
saludos desde punta larga
Hola amig@s!
Soy una de esas personas que nombráis en la bienvenida (de las que ha entrado aquí por casualidad, cuando me disponía a pinchar en mi perfil encima de mi profesión "Locutora de Radio") tratando de encontrar a alguien que comparta mi pasión y lo he encontrado.
He estado leyéndoos y veo que sentís por la radio lo mismo que yo, así que creo que sobra decir algo más.
Sencillamente que enhorabuena, porque somos unos privilegiados por poder hacer lo que nos gusta.
Os invito a que paséis por mi blog, yo seguiré pasándome por el vuestro. Os añado a favoritos.
Un saludo de una compañera de profesión.
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